Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima

Blog de salud del hospital del grupo sanitario Vithas en Galicia

La hidroterapia permite acortar el tiempo de recuperación

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La Grecia antigua, el Egipto de los Faraones, y desde luego la Roma clásica ya utilizaban el agua como elemento terapéutico. Hoy en día, esa curación de las “impurezas espirituales y físicas” se conoce como hidroterapia. En Vigo, el único centro hospitalario que ofrece esta prestación a sus usuarios es el Servicio de Rehabilitación Médica del Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima. Una de nuestras fisioterapeutas especializada en hidroterapia, Paula Lojo, nos acerca más detalles sobre las ventajas de combinar los habituales tratamientos de fisioterapia con sesiones de hidroterapia.

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Paula Lojo ayuda a un paciente con sus ejercicios

La hidroterapia es, según el diccionario de la RAE, la utilización del agua como elemento terapéutico. Sin embargo, en el Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima cuando se habla de hidroterapia nos referimos a un tratamiento fisioterapéutico impartido por un profesional titulado y especializado, que sigue las pautas de un médico y que programa unos ejercicios individualizados y personalizados para cada patología y para cada paciente.

Prácticamente cualquier tratamiento de fisioterapia se puede completar con sesiones de hidroterapia. Los efectos positivos de esta técnica de tratamiento son evidentes y permiten acortar el tiempo de tratamiento varias semanas.

Esto se debe a que en agua genera un doble efecto térmico (está a una temperatura de entre 35 y 37 grados) y mecánico (el agua ejerce presión por sobre todas las partes del cuerpo). Además, produce una sensación de ingravidez (ya que en el agua el peso se reduce entre el 70 y el 80 por ciento, aliviando así la presión sobre las articulaciones).

Estos efectos, unidos a la tabla de ejercicios pautada por el médico y supervisada y guiada por una fisioterapeuta especializada, permiten reactivar el sistema circulatorio periférico, mejora el retorno venoso, y optimiza la circulación linfática.

El calor del agua favorece, también, la producción de leucocitos aumentando las defensas y mejorando el sistema inmune. También ofrece ventajas a nivel musculo esquelético, ya que reduce el tono y la rigidez de los músculos derivada de una lesión neurológica, ya que el agua caliente, especialmente la que se propulsa a través de los chorros, influye en la plasticidad y la viscoelasticidad de los músculos, haciendo que el tejido fibroso se ablande y aumente su elasticidad, desencadenando un efecto analgésico y descontracturante al mismo tiempo.

Estos efectos suponen una considerable ventaja, especialmente, para los pacientes neurológicos. De ahí que se beneficien especialmente aquellos pacientes con ELA (esclerosis lateral amiotrófica), accidentes cerebrovasculares, traumatismos craneoencefálicos, esclerosis múltiple, enfermedad de Parkinson, o pacientes que han sufrido infartos cardiacos o anginas de pecho, entre otros.

Además, se suele utilizar en los procesos de recuperación postquirúrgicos para acelerar la recuperación del tono muscular y movilidad articular, llegando incluso a lograr que un tratamiento que incluya dos semanas de piscina se reduce entre cuatro y seis semanas el tiempo total del tratamiento.

Del mismo modo, la práctica totalidad de los pacientes de Traumatología suelen completar su tratamiento con sesiones en la piscina. En este sentido, la hidroterapia resulta muy beneficiosa para los pacientes con esquince cervical (muchos de los cuales se deben a accidentes de tráfico), patologías de columna, o en el tren inferior, o lesiones -quirúrgicas o no- de hombro.

Paula Lojo, Cristina Alejandro y Laura González son las fisioterapeutas especializadas en hidroterapia que actualmente ofrecen las sesiones en las dos piscinas de las que dispone el Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima. Son dos vasos con las mismas propiedades y características, pero con diferente profundidad. En muchos casos se utilizan indistintamente, pero en otras ocasiones, la altura de la lesión determina el uso de una u otra piscina.

Las contraindicaciones no son absolutas, sino que más bien relativas, es decir, depende del caso. Tan sólo deben de tener ciertas precauciones los pacientes con algún problema cardiológico, alergias, insuficiencias respiratorias o hipertensión. En estos casos, es mejor consultar previamente con el médico la conveniencia de realizar este tipo de tratamientos. No es necesario saber nadar -ya que se puede dar pie en toda la piscina- ni hay restricciones de edad.
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Además, esta terapia no requiere ninguna preparación especial por parte del paciente. Las fisioterapeutas especializadas en hidroterapia del Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima recomiendan no comer dos horas antes del tratamiento; y después del mismo, es aconsejable darse una ducha alternando agua templada y fría para reducir los posibles efectos de una bajada de tensión arterial.

Las propiedades del agua

Las sesiones atendidas por un fisioterapeuta que se llevan a cabo en el Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima, en Vigo, no se parecen en mucho a los balnearios y SPAs que se han puesto de moda. La principal diferencia es que son sesiones dirigidas por un fisioterapeuta titulado y especializado con unos ejercicios individualizados para cada patología y para cada paciente.

Por otra parte, en Galicia la legislación deja bien clara la diferenciación entre SPA, balneario y talaso. En un SPA, el agua no tiene ninguna propiedad. Debe, por tanto, ser transparente, incolora e insípida, y tan sólo puede estar tratada según la legislación vigente.

Un balneario ofrece agua con algún tipo de propiedad minero-medicinal, por ejemplo, en Galicia existen aguas biocarbonatadas, cloruradas, sulfatadas, carbogaseosas, ferruginosas, radiactivas y oligometálicas. Por último, para tener la denominación de talaso, debe de ser agua de mar sin tratar.

Por lo que a las piscinas de hidroterapia del Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima, los beneficios que ofrecen son, una temperatura que oscila entre los 35 y los 37 grados, es decir, similar a la temperatura del cuerpo.

Además del agua, el Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima cuenta con diverso equipamiento para ayudar a los pacientes en sus tablas de ejercicios. Así, además de dos chorros de fuerza en cada una de las dos piscinas, el Servicio de Fisioterapia cuenta con picas, aletas para pies y manos, guantes de resistencia, pesas diseñadas para el agua, cintas elásticas, pelotas, planchas, elásticos potenciadores individuales tanto para pies como para brazos, y cinturones de flotación, entre otros.

Del mismo modo, existen maniluvios y pediluvios para hacer baños de contraste (alternando agua muy fría y agua caliente), un ejercicio que está especialmente indicado para tratar inflamaciones y edemas postquirúrgicos o postraumático. También es útil como paso previo al inicio de la movilización de una extremidad dañada por parte de un fisioterapeuta.

Además, las piscinas del Servicio de Rehabilitación Médica del Hospital Vithas Nuestra Señora de Fátima se utilizan también para las clases de matronatación, en la las que matronas guían una serie de ejercicios para embarazadas como parte de su preparación al parto; aliviando así algunas molestias típicas de la gestación como la ciática o el dolor lumbar; potencia el vínculo afectivo madre-bebé; aumenta la liberación de endorfinas mejorando el bienestar de la embarazada y de su futuro bebé.

 

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