La medicina estética es una especialidad médica que combina el conocimiento de la anatomía y la dermatología con técnicas de mejora estética no quirúrgicas. En los últimos años ha crecido su demanda y también sus promesas en redes sociales. Antes de decidirte, conviene separar lo que es medicina de lo que es márketing.
Es una práctica médica, no un servicio cosmético
Cualquier técnica estética inyectable o instrumental debe ser realizada por un profesional sanitario con formación adecuada y en un entorno clínico. La valoración previa de la piel, el estado de salud y las expectativas del paciente son parte imprescindible del procedimiento, tanto como la técnica en sí.
Los resultados realistas
La medicina estética mejora, matiza y rejuvenece, pero no transforma ni detiene el envejecimiento. Desconfía de los resultados espectaculares e inmediatos que se muestran en redes: cada piel es distinta y cada tratamiento requiere una valoración individualizada y unas expectativas realistas.
Qué pedir en la consulta
Información completa sobre los productos utilizados, su composición y su registro sanitario; las posibles molestias y efectos secundarios; el tiempo de recuperación; y el coste total. En un centro sanitario no debe haber problema para responder a todas estas preguntas por escrito.
Piel sana como base
Antes de cualquier tratamiento estético conviene tener la piel en buen estado: cuidar la protección solar, la hidratación y el buen descanso. Un estudio dermatológico previo evita tratar sobre piel fotoenvejecida o lesionada y permite un abordaje global.
Ficha de revisión médica
Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud, acude a tu médico.