La gripe es una de las infecciones respiratorias más frecuentes durante los meses de invierno. Sin embargo, alrededor de ella existen numerosos mitos que pueden llevar a decisiones poco acertadas: desde usar antibióticos sin necesidad hasta bajar la fiebre de forma innecesaria. Repasamos lo que dice la evidencia para que cuides de ti y de los tuyos con criterio.
La gripe es un virus, no un resfriado fuerte
La gripe está causada por el virus de la influenza, que se distingue del resfriado común por su inicio brusco y por síntomas como fiebre alta, dolor muscular intenso, cefalea y afectación general. Ambos son virus: ni el uno ni el otro se tratan con antibióticos, que solo actúan contra las bacterias. Tomar antibióticos sin indicación no acorta la gripe y favorece las resistencias bacterianas.
Los antibióticos no sirven para la gripe
Este es el mito más repetido y también el más peligroso. El tratamiento de la gripe es sintomático: reposo, hidratación, antitérmicos para la fiebre y medidas generales de confort. La mayoría de las personas se recuperan en uno o dos cursos sin complicaciones. Solo en casos concretos, valorados por un profesional, pueden indicarse antivirales o tratamiento antibiótico si aparece una sobreinfección bacteriana.
¿Bajar o no bajar la fiebre?
La fiebre es un mecanismo de defensa del organismo y, en general, no hay que eliminarla por completo. Lo recomendable es tratar la fiebre cuando produce malestar importante y mantener medidas físicas de confort. En niños pequeños hay que vigilar reglas concretas: consultar rápido ante fiebre en menores de tres meses, decaimiento intenso, dificultad para respirar o deshidratación.
Vacunarse: la mejor prevención
La vacuna de la gripe se recomienda cada año a las personas de riesgo: mayores de 60 años, embarazadas, pacientes con enfermedades crónicas y profesionales sanitarios. Si se vacunan, el riesgo de infección y, sobre todo, de complicaciones graves, se reduce de forma significativa. Consulta en tu centro de salud o con nuestro equipo médico si estás en un grupo de riesgo.
Cuándo consultar al médico
Acude a consulta si la fiebre se mantiene más de tres o cuatro días, si hay dificultad para respirar, dolor torácico, confusión o deshidratación, o si perteneces a un grupo de riesgo y notas un empeoramiento. A los pacientes con enfermedades respiratorias o cardíacas conviene valorarlos precozmente.
Ficha de revisión médica
Este artículo tiene fines divulgativos y no sustituye la consulta con un profesional sanitario. Si tienes síntomas o dudas sobre tu salud, acude a tu médico.